Sebastián y la Retama

En la sierra de un pueblito vivían  una pareja de ancianos  que cosechaban  su Pequeño  Conuco. En el tenían  sus cabrás  y demás  animales y aunque  eran muy pobres todos los  días  daban gracias a Dios por lo que tenían. Al señor le gustaba  mucho cantar y eso  hacia que los dos se sintieran felices  con lo poco  que tenían ,,,

Cierto  día se levantaron  temprano y se fueron como  de Costumbre a Buscar yerba para darle de comer a sus animales y mientras estaban  cogiendo   la yerba, oyeron  algo que se movía dentro de la yerba, al acercarse, vieron con asombro que el ruido era el llanto de un niño. Los señores se acercaron y lo tomaron en sus brazos.

Era un niño que había sido  abandonado, solo tenía en el cuello una medalla con la Virgen del Amparo y grabado en ella un nombre ,

Me llamo Sebastián ,

La señora al verlo tan desamparado y solito, decidió  llevárselo con ella, Al tomarlo  en sus brazos se dijo  tú serás el nieto que nunca  tuve, y abrazándolo  muy fuerte se lo llevó  a su  humilde casa. Su esposo cuando lo vio se llenó de alegría  y dijo si lo botaron, es por qué no lo querían,  pero nosotros  te cuidaremos como tus abuelitos ,,.

Sebastian fue creciendo con el cariño de sus abuelitos y todos Los días  Iban al campo y el abuelito le gustaba mucho  cantar como ya les conté, y Sebastián  lo Imitaba  en el canto y en todo, fueron pasando los años y ya los abuelitos estaban viejitos y no podían ir al campo a buscar las hiervas para los animales, así que Sebastián iba  solito  cantando a traer la comida  para los animales, su abuelita estaba Ciega y el abuelito,  casi no Caminaba.

Eran tan pobres  que no Tenían  como llegar al pueblo más  cercano a comprar, pues no tenían dinero para ello, lo que producían en sus tierritas  lo consumían entre Ellos.

Cierto día, Sebastián fue al monte  y hacía mucho frío. camino hasta Llegar a él, de pronto  sintió  un olor muy fuerte y se dijo ….

De dónde vendrá ese olor  tan agradable?

Camino hasta donde salía ese aroma,  y lo que vio lo lleno de alegría…

Todas las matas de retama estaban con flores, había tantas que pensó,  voy a coger bastante  y las llevaré  al pueblo, las venderé y  comprare comida a mis abuelitos y se puso a cortar Flores sin estropear la mata y juntó  tantas que no sabía como Llevarlas ,,,y pensó….No haré un ramo, haré un haz y lo pondré en mi hombro ,,,Cargo  con él y haciendo un gran esfuerzo corrió hacia el pueblo y se puso en la puerta de la Iglesia a vender las hermosas flores. Todo el mundo se llevaba su ramo, él estaba  muy  contento pues  podría comprar comida  y otras Cosas para sus abuelitos ,ya los había vendido todos ,cuando se le acerco un anciano que le dijo,

Hay mi niño que bien huelen tus flores. pero soy tan pobre  que no  puedo comprarte unas…

Pero a Sebastián le dio tanta pena, que le dijo. Señor aquí  me queda un ramito, lléveselo para Usted es lo único  que tengo, al señor se le salieron las lágrimas de ver con la ternura que le daba su último ramito. El señor agradecido, le  dijo, toma, como no tengo dinero te regalo  está  Cajita para que se La lleves a tu abuelita de regalo, se la metió en el bolsillo y se fue a la tienda compro de todo y lleno  de alegría,  regreso a su casa. Le contó a su abuelita, lo que le había pasado y entonces se acordó de la cajita que el señor le había dado, la abrió y dentro decía,  ponle estas lágrimas a tu abuelita  en los ojos. Las agarro y con mucho amor se las puso en sus ojos de su abuelita,  Y  oh sorpresa ,,,,

veo ,,veo ,dijo la abuelita esas lagrimas  me han curado Sebastián.

Los abuelos empezaron a vender las  flores.  Eran tan olorosas,  que todo el que pasaba por el pueblo subía  a la sierra a comprar Su ramito. Un día, pasaron  por allí unos señores, y sorprendidos por el  olor decidieron conocer a Sebastián El Niño de la Retama. Subieron hasta su casa, les abrió la abuelita, y los señores se sentaron en su humilde casita.

La señora tenia colgada al cuello algo que le llamó la atención a la Abuela, era una cadena con la Virgen del Amparo como la de Sebastián ………y se le acercó y le preguntó ,,,

Perdone señora tiene usted una medalla como la de mi nieto ,,,

Su nieto ? Le dijo sorprendida  la señora ,,,,,,,, pues qué raro. Solo  hay otra medalla como esta y la tenía mi querido hijo Sebastián ….

Mi  hijo  robado y que nunca  supe de él ,,,,,,La señora se puso a llorar.

La abuelita le dijo, la de mi nieto tiene la Virgen del Amparo y la suya también,  llamémosle  a él para que usted las vea ,,,

La emoción de la Sra.  era tan grande, que cuando llegó Sebastián su Corazón le decía que ese era  su hijo, Y con gran fervor  sacó su Virgen del Amparo y agarrando la de Sebastián que era Igual a la suya dijo…..

Virgencita del Amparo sabía que estuviera donde estuviera mi niño, tú me lo cuidarías ,,,,,,,

Este es mi hijo,   le dijo la señora   a la  abuelita, y desde hoy  ustedes no pasarán más pobreza, nos tendrán a nosotros, y a ese nieto que con tanto amor cuidaron.

Sebastián recuperó a sus padres, estudio en los  mejores colegios, se graduó de Médico y hoy en su consultorio hay un cuadro con las fotos de sus abuelitos, sus padres y la  Virgen del Amparo, adornando Su Consultorio y nunca dejó de ir a buscar su retama, llevarla a la Iglesia y repartirla  y en ese pueblo en invierno se llena del  aroma de la

Retama de Sebastián ………..

19 Responses to “Sebastián y la Retama”
  1. Ranon perez luis says:
  2. Antonio Perez says:
  3. rubdolly says:
  4. Rosy says:
  5. Gabriela Pérez Leon says:
  6. Fernando Hdez luis says:
  7. Pocholy Díaz says:
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  15. Naty says:
  16. MERCEDES ARMAS says:
  17. Candy León says:
  18. Daniela says:
  19. Marissa says:

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