Santa Bárbara bendita

Eran por los años 20, La gente vivía en los campos humildemente, cuidaban de sus tierras y animales, sacaban la leche y los frutos de sus campos y así vivían las familias. Santa Bárbara es un barrio de Icod de los Vinos en la isla de Tenerife de las Islas Canarias, donde los Roquesas tienen sus fincas, su casa es colonial con las parras de uvas cubriendo sus patios.

En esta familia siempre tenían discordia por las propiedades. Uno de ellos, que se llamaba Salvador decidió vivir aparte, él era de los más pobres de la familia, tenía una casita con un cuarto y un comedor con la cocina y en la chimenea se quedaba solito y se acostaba rezándole a la Santa Bárbara pues él le tenía mucha fe, y así dormía tranquilo.

Pero sus sueños empezaron a ser intranquilos…

Soñaba que le decían que fuera de viaje a Cuba y él se veía en el sueño con la maleta, pero no tenía una y entonces amaraba su ropa en un paño y se iba caminando hasta el pueblo que lleva por nombre Icod de los Vinos y en la parada del Calvario (pues ahí está la ermita del Cristo del Calvario y de ahí obtuvo su nombre), cogía un carro y lo llevaba al muelle a coger un barco que lo llevaba a Cuba. En ese sueño llegaba a Cuba y allí conseguía a un negro que lo abrazaba y cuando le iba a decir algo se despertaba.

Ese sueño se hizo tan seguido que se le volvió  una obsesión, y cierto día le dijo a  un hermano:

  • Chico me voy a ir a Cuba, esto tiene que ser un mensajede la Santa, no puede ser que tenga más de tres meses soñando la misma cosa, y lo peor  es que ese negro que veo en mi sueño es tan conocido por mí que no sé dónde lo he visto,  pero sé que lo conozco.

Y entones el hermano le dijo:

  • Bueno tú me das tu casay yo te doy ese dinero.

Pero Salvador no quería  perder su casita y le dijo entonces:

  • Bueno si en dos años no he vuelto, te quedas con mi casita que es lo único que tengo, y tú sabes lo que para mí representa vivir en casa con mi Santa Bárbara.

El hermano le prestó el dinero, preparó su ropita en un trapo, pero antes le dijo a la Santa:

  • Por favor Santa bendita, no quiero irme de aquí, pero voy a ver quéquiere este cristiano que tanto me llama en sueños. Pídele a Cristo por mí y que vuelva  pronto para compartir las fiestas contigo.

Y así, se fue Salvador dejando su casita e hizo el recorrido que veía en sus sueños.

El viaje en barco muy largo, pero con la esperanza de ver lo que le decía el negro, y si era real lo llenaba de ilusión, pues para él se volvió una obsesión y su pensamiento puesto en su Santa Bárbara, tan querida para él.

Al fin de su recorrido casi arrepentido de a haber  hecho tremendo viaje, dejando su casa y todo lo que tenía. De pronto pensó:

  • ¿Si llevo a mi Santa conmigo, por qué tengo que Temer?, me pongo en sus manos, que sea ella, en el nombre de Cristo quién guíe mis pasos.

Con esos pensamientos se puso a caminar con su ropa amarrada al trapo que  la cubría, ya salía del barco que lo había llevado hasta Santiago de Cuba, cuando alguien lo llama, “Salvador” y él se extraña pues a él no lo conocía nadie en Cuba, pero para su sorpresa al voltearse, el que estaba era el negro que veía en sus sueños, casi se desmaya, tomó aire, se le quedo mirando y le dijo:

  • ¿De dónde me conoces?

A lo que el negro le contestó:

  • Te conozco hace años que sueño contigo, llego a las Islas Canarias,a Tenerife y luego hago un recorrido hasta que llego a un pueblo que se llama Icod y de allí  me voy caminando hasta llegar a un barrio donde hay una ermita pequeña y frente hay una casa, donde vives tú y una mujer muy bella me lleva de la mano hasta dónde te encuentras tú, ella nos lleva a una alacena  que está ahí en la casa, la abre y me dice que te de lo que está ahí, que eso es tuyo y yo vivo contigo, pero lo que más me asombra es que yo soy blanco como tú. Cuando me aproximo a ver lo que está en la alacena, me despierto. Tengo tanto tiempo soñando eso que para mí, tú eres parte de mí, lo que no esperaba era encontrarte en el camino.

La sorpresa de Salvador es que era la misma persona que él también veía en sus sueños, y lo que le narraba era el recorrido que él había hecho para llegar a encontrarlo y que todo lo que le decía era cierto.

Entonces, Salvador le propuso al negro:

  • Chico, necesito un trabajopara regresar y llevar dinero para pagarle a mi hermano, pues no quiero perder mi casa.

A lo que el negro respondió:

  • No, mi amigo, tengo mucho tiempo ahorrando pues mi ilusión es ir a Tenerife a visitar todo esto que veo en mis sueños y ver a esa Bella mujer que me lleva de la mano, así que no te preocupes que para pagar el pasaje tenemos y lo otro nos lo dará la Santa.

Así tan amigos. Compraron su regreso.

Llegaron a Tenerife, del muelle a Icod, y continuaron hasta llegar a Santa Bárbara, y para sorpresa del negro, todo era como él lo había visto en los sueños. Entraron a casa de Salvador y cuando vio la alacena dijo:

  • Está iguala mi sueño, pero falta la mujer que me llevaba de la mano hasta la alacena.

Y Salvador le dice:

  • Aquí no tengo ninguna mujer sóloa mí Santa Bárbara, que la tengo enfrente, en su capilla.

El negro lo miró y le dijo:

  • Vamos a verla.

Nuevamente, para la sorpresa del negro, de momento se quedó sin habla y cayó de rodillas, sin fuerzas para levantarse, Salvador lo miraba y le dice:

  • ¿Hombre, qué te pasa, pues?

El negro no dejaba de llorar y era tanta su emoción que no podía  hablar. Cuando pudo, se secó las lágrimas y levantado las manos le dijo a Salvador:

  • Hermano querido, esta mujer que está en el altar, es la que he visto por años llevándome de la mano hasta la alacena de tu casa.

Salvador  sorprendido le dijo:

  • ¿La Santa te trajo hasta acá?, algo habrá en esa alacena.

Se abrazaron y juntos fueron  de regreso a casa de Salvador, uno tubo que sostener al otro porque su emoción era tan grande que sólo pudieron mirar al cielo y decir:

  • Cristo si tú me diste este sueño y me mandastea la Santa Bárbara que estoy viendo, será algo que tú quieres darnos a mí y a este negro por siempre. Tuvimos fe en ti, así que vamos a ver qué hay en esa

Llegaron abrieron la puerta y se dirigieron directo al comedor donde estaba la alacena, se acercaron y no vieron nada especial, pero sacaron toda la losa y se dieron cuenta que había una madera muy bien tapada con bahareque, rasparon y siguieron raspando y para sorpresa de ellos el bahareque cubría un gran COFRE, lo sacaron y estaba  con doble candado y entre los dos lo abrieron sé quedaron sorprendidos pues estaba lleno monedas de puro oro, no podían creer lo estaban viendo.

  • Todo esto es nuestro, dijo salvador.

Quien levantándose y mirando a su amigo le dijo:

  • Esto esobra de La Santa Bárbara.

Salvador y su amigo arreglaron la capilla, le pusieron una buena campana para que sonara tan duro que al sonar, todos vinieran a la capilla cada vez que la oyeran.

Y dice la leyenda que su sonido es tan fuerte que todo el que la oye se siente atraído hacia ella.

Salvador y su amigo se quedaron en el barrio de Santa Bárbara, formaron sus familias, sus tierras eran muy prósperas, y los primeros frutos se los ofrecían a su Santa, y hoy después de tantos años, es una tradición llevar los mejores frutos en sus  fiestas, hacen arreglos con  los mejores frutos y mientras duren las fiestas, están colgadas en la puerta de la ermita, al terminar las fiestas lo reparten entre los asistentes.

Yo también soy parte de estas fiestas y me siento atraída  por el toque de su campana, la Casa de los Roquesa aún está en Santa Bárbara y sus parientes continúan la tradición y la fe en su Santa Bárbara.

9 Responses to “Santa Bárbara bendita”
  1. rubdolly says:
  2. Pocholy says:
  3. Candy León says:
  4. GABY PEREZ says:
  5. Rosy says:
  6. Antonio David says:
  7. Ranon perez luis says:
  8. Fernando Hernandez says:
  9. jenny h de perez says:

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